El RIGI todavía se hace esperar en Tucumán
En la Cámara hay expectativas en la oposición por la llegada del proyecto, pero aseguran que la provincia también debe revisar la presión tributaria para alentar inversiones
Aprobada la Ley de Bases solo queda que el Gobierno nacional avance en la regulación de puntos allí contemplados. El que más expectativas e incertidumbre genera es el Régimen del Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) porque aunque las provincias y los municipios ya puedan avanzar en su reglamentación, la mayoría de las jurisdicciones viene optando por la espera para terminar de conocer la letra fina. Días atrás, la secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzabal, reconoció que la reglamentación del RIGI estaba atrasada.
Vale remarcar que el nuevo régimen alienta a que las compañías interesadas realicen inversiones superiores a los U$S200 millones. Y hasta ofrece el pago de una alícuota del 25% del Impuesto a las Ganancias y la exención de derechos de importación para bienes de capital, repuestos y partes. Los de exportación se liberarán luego de tres años desde la incorporación al sistema. En lo que respecta a la puesta en marcha del RIGI, el ministro de Economía, Luis Caputo, tendrá un rol crucial dentro de la órbita de Infraestructura, que absorbió tras la salida del ex ministro Guillermo Ferraro.
Mientras se espera que el Poder Ejecutivo de la provincia envíe a la Legislatura el proyecto que solicite el visto bueno para adherir a la iniciativa nacional, el legislador Manuel Courel explicó que la adhesión debe contemplar la eximición de los impuestos provinciales, como ingresos brutos, y los tributos municipales. “Eso es clave para que las inversiones puedan establecerse”, recalcó el dirigente radical.
El integrante del bloque Valores para Tucumán sostuvo que a diferencia de otras provincias de la región que esperan el RIGI para potenciar la industria minera, Tucumán puede aspirar a desarrollarse como un área de servicio. “Hay un proyecto que ha pasado por muchos gobiernos y nunca se concretó, que es el del centro multimodal de carga. Tucumán debe avanzar en ese aspecto y convertirse en un área de servicio por su ubicación geográfica para todos los proyectos mineros que hay en el norte. Para esto sí se podría hacer oportuno el RIGI”, indicó.
Courel aseguró que “no hay que tener miedo” de adherirse al RIGI eximiendo impuestos provinciales, porque “el costo de que no venga ninguna empresa es cero”. “Si nosotros no alentamos y no bajamos realmente los impuestos, Tucumán no va a ser atractivo para grandes inversiones”, agregó.
En relación a lo que puede ser el futuro debate parlamentario, el dirigente imaginó que el proyecto podría aprobarse con relativa facilidad entiendo el respaldo de distintas bancadas y la buena sintonía que ha demostrado el gobernador Osvaldo Jaldo con la administración de Javier Milei.
Sintonía regional
Provincias vecinas como Jujuy, Salta y Catamarca se encuentran en la misma situación, a la espera de la reglamentación nacional para avanzar con la adhesión correspondiente.
En las últimas horas, el gobernador jujeño, Carlos Sadir, reconoció que luego del receso del Poder Legislativo la iniciativa empezará a analizarse entendiendo la relevancia del régimen para la promoción de la actividad minera en su provincia.
Al igual que Jujuy, Catamarca es una provincia minera y fue una de las que apoyó con mayor énfasis el RIGI. De hecho, el gobernador Raúl Jalil lo catalogó como “muy bueno”. En este escenario, el mandatario catamarqueño parece estar analizando dar un paso más allá en materia política porque a partir de este tema los rumores son cada vez más fuertes sobre una posible fractura del bloque de Unión por la Patria. Tres de los cuatro diputados peronistas de la provincia, en referencia a Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Dante López Rodríguez, podrían replicar los pasos del bloque Independencia para dar un claro mensaje de apoyo a la gestión libertaria.
¿Qué es el RIGI?
De acuerdo con el artículo 162 del texto aprobado en Diputados, el RIGI establece “incentivos, certidumbre, seguridad jurídica y un sistema eficiente de protección de derechos adquiridos” para “titulares de un único proyecto” de inversiones que superen los US$ 200 millones. El plazo de adhesión son 2 años a partir de que se sancione la Ley Bases, y el Poder Ejecutivo podrá prorrogarlo por un período de hasta un año.
En concreto, el régimen ofrece incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios durante 30 años para atraer grandes inversiones. Según establece el proyecto aprobado, además de incentivar inversiones nacionales y extranjeras, el RIGI tiene como objetivos promover el desarrollo económico; desarrollar y fortalecer la competitividad de “ciertos sectores económicos”; incrementar las exportaciones de mercaderías y servicios al exterior; así como también, generar empleo, entre otros ítems.
Entre los beneficios salientes para los proyectos que adhieran al régimen normativo, se encuentra la reducción del impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, la devolución acelerada del IVA y retenciones cero para las exportaciones que surjan de estas inversiones.
El vocero presidencial Manuel Adorni afirmó en su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada que el RIGI “dará impulso a la economía, a las inversiones y al empleo”, y permitirá “triplicar el nivel de las exportaciones en una década”. Asimismo, destacó que el régimen atraerá inversiones superiores a los US$ 200 millones que “no se realizan si no existe la estabilidad tributaria y cambiaria que hoy estamos intentando generar”.