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Sociedad

13/01/2021

Nueve usos del aceite de almendras que desconocías

Unas pequeñas gotas de este poderoso producto hacen la diferencia a la hora de tratar distintas zonas de la piel.

El aceite de almendras se obtiene de la presión en frío del fruto seco del árbol almendro. Es de color amarillo pálido, de viscosidad media y se consigue en cualquier farmacia o perfumería.

Contiene vitaminas A, B1, B6 y E que posibilita su uso en casi todo tipo de piel.

Además, es muy nutritivo e ideal para el tratamiento de pieles sensibles, de niños y bebés, y también por su textura untuosa, se lo usa mucho para masajes corporales.

Sin embargo, posee otros usos también importantes.

Es un poderoso humectante: ideal si tenés eccemas, acné o sequedad.

Elimina manchas: por su capacidad de blanqueamiento, es muy utilizado en quienes tienen marcas cutáneas. Sólo tenes que mezclar unas gotas con un poco de miel y aplicarlo sobre el lugar a tratar. Déjalo actuar unos minutos y enjuagá.

Da brillo y suavidad al cabello: es muy bueno en aquellas personas que sufren sequedad ya que les aporta brillo y suavidad al instante. Lo podés utilizar como sustituto al acondicionador (déjalo actuar siempre unos minutos) o bien no te lo enjuagues pero poné poca cantidad. Además, por su alto contenido en ácidos oleicos, evita la calvicie.

Es un buen desmaquillante: con sólo unas pocas gotas en un algodón podés quitar todo el make up. Y es genial para las pestañas porque te remueve, incluso, el maquillaje a prueba de agua.

Es un poderoso hidratante facial: si tenés la piel con imperfecciones, te la deja mucho más suave y lisa. Ni que hablar que ayuda a retrasar la aparición de arrugas. Lo ideal es aplicar el aceite por la noche, después de la ducha.

Es excelente como exfoliante: unas gotas mezcladas con dos cucharadas de azúcar son necesarias para crear una preparación con la que podés aplicártela en el rostro con movimientos circulares, evitando el contorno de ojos. Déjalo actuar por 15 minutos y enjuagá. Vas a sentir que la piel está mucho más suave.

Atenúa estrías, especialmente las rosas: sólo es necesario hacer movimientos circulares en la zona afectada y realizarlos en forma periódica.

Posee un efecto antiinflamatorio: con unas gotas de este aceite, podés tratar heridas, piel irritada y alergias cutáneas.

Tiene efectos calmantes: si te quemaste la piel por una exposición dañina al sol, una pequeña cantidad esparcida por la zona afectada te permite relajar la piel.