Seguinos en las redes:

Sábado 08/05/2021
X
Espectáculos

16/04/2021

Érica Rivas contó la verdad sobre Casados con hijos: "Me echaron y me trataron de feminazi"

"Yo quería estar, ocupar ese espacio, que esté mi personaje ahí, ver qué le pasaría ahora. Y me tuve que morfar un montón de cosas. Me tuve que morfar que me digan feminazi. Y yo soy la loca, histérica, la diva", aseguró.

"¿Y qué hacemos? ¿Vamos caminando?”, se preguntaron Érica Rivas y Martín Rechimuzzi al proyectar en este contexto tan incierto la salida de ¿Qué pasa hoy acá?, la obra que iba a llegar hoy a Córdoba con dos funciones en Quality Espacio (fue reprogramada para el 21 de mayo) después de algunos meses de estar en cartel en el Centro Cultural Konex con un inesperado suceso.

En medio de las nuevas restricciones, las dificultades para trasladarse y las ganas acumuladas de salir a escena nuevamente, los actores cuentan que esta puesta los atravesó y desafió totalmente. “Nos vamos a ir los dos en los autos manejando con la escenografía adentro. No lo quiero decir mucho porque parece que estamos haciendo algo extraordinario, y creo que todos estamos un poco en la misma. Pero lo cierto es que todo empieza a ser medio épico”, introduce esta actriz consagrada que nunca dejó de disfrutar ese espíritu que se vive dentro del teatro independiente.

Si Érica Rivas no hubiera sido echada con escarnio –y por whatsapp, a tono con el ghosteo de la época- del proyecto de Casados con hijos en teatro no habría ¿Qué pasa hoy acá?. María Elena Fusenesco de peluca carré -que todavía habita las pantallas de Telefé en sus infinitas repeticiones y emulaba en su solemnidad a la francesa, tenía un televidente predilecto: el propio Urdapilleta.

Que también le marcaba cosas a la actriz aunque no en el tono disciplinador de Gustavo Yankelevich, el productor que la había citado en aquel bar. “Urda todo el tiempo me llamaba cuando hacía Casados con hijos, en la primera temporada no nos veía nadie, de hecho nos cambiaron mil veces de horario. Y él me veía, él me llamaba después de cada programa: ‘Escuchame, escúchame, hacé estoooo’ (lo caricaturiza). Y hay cosas en el programa que salen de esas conversaciones con él. Me decía que me saque la peluca, por ejemplo. Nunca me la pude sacar pero logré tener dos, una de cuando estaba sacada, un nido de caranchos y otra más peinada. Pero nunca me la pude sacar. Ahora se la saca Martín (Rechimuzzi) en el escenario.”}

El año pasado, ciertos medios del espectáculo se hicieron un festival de la agresión contra ella después de haber sido echada del proyecto Casados con hijos en teatro.

"Eso es algo que quiero que quede claro, yo no me fui, yo quería hacer ese proyecto, a mí me echaron. Me sacaron de las fotos de promoción, de la marquesina del teatro que ya estaba lista. Y lo hicieron por whatsapp a la vez que hacían público un mail privado. Mirá lo que es el pacto de hombres, porque se lo mandé a hombres –los productores, los guionistas (Axel Kuschevatzky y Diego Alarcón) y el director (Guillermo Francella, también protagonista) eran todos hombres- después de haber hablado con todos y cada uno. Y eso no fue dicho. No tenía ningún aliado. Porque cuando hicimos la serie en la televisión dirigía Claudio Ferrari y él es un tipo que le gusta el teatro, que a mí me ayudó muchísimo a montar el personaje, a decir lo que quería decir…

Porque María Elena siempre fue feminista.

--Sí, eran las feministas de esa época. Las que yo conocía quizás también, de la facultad o señoras grandes peleando por algo que nadie las oía. Y a mí también me pasaba en la facultad que escuchaba a Freud y no podía creer que nadie dijera nada, éramos 98 por ciento de mujeres y nadie decía nada. Recién después, cuando las conocí a Liliana Felipe y Jesusa Rodriguez, cuando conocí a directoras y guionistas más del palo, empecé a entrar en otro lugar, en otro ambiente donde se podía pensar de otra manera. Antes de Ni Una Menos éramos poquitas las feministas, más entre las actrices. 

¿No tenían ningún aggiornamiento los guiones?

--No, pero además yo lo que pedía era que buscáramos opiniones, una asesoría. Porque a mí me decían: “Vos no te preocupes por vos, María Elena va a estar bien”. Pero no era un problema para mí, era también ver el contexto de ese personaje. Ese mail lo mandé después de que me llegaran unos mini guiones para hacer avances por radio y la verdad es que no entiendo cómo a esta altura de la historia vamos a seguir riéndonos de los bigotes de una mujer. O más bien, te podrías reír pero ese no puede ser el remate del chiste porque ya no es gracioso, más bien podría ser gracioso que haya dinosaurios que se ríen de eso".

"Yo quería estar, ocupar ese espacio, que esté mi personaje ahí, ver qué le pasaría ahora. Y me tuve que morfar un montón de cosas. Me tuve que morfar que me digan feminazi. Y yo soy la loca, histérica, la diva. Casados con hijos es interesante, es una bomba sobre la familia. Si vos ves la comedia original, es tremenda, es ácida. Ahora si lo que vas a decir es “la familia es lo primero”… y no, no es eso".

¿Cómo reaccionaste cuando Francella te dijo feminazi?

--Y lo que me salió fue decir: “Mirá, estás equivocado. Yo te aconsejo que no lo digas nunca más. Esta palabra no la digas nunca más”. Eran reuniones con peces gordos. Producción, dirección, algunos diciéndome sí, tenés razón, claro. Y después me llega ese guión donde el único chiste es que una mujer no se depila. Te digo que el mail que mandé era más largo y no se animaron a leerlo (se ríe) Es agresivo, es verdad, pero porque venía muy cansada, de muchas conversaciones.

"Que me echen por feminista, eso ya es mucho. Me echaron por ser feminista que para ellos era ser hinchapelotas. De hecho me decían, no seas pan amargo. Porque era la hinchapelotas que les marcaba cosas", sostuvo.

Fuente: La Voz