Un cadáver atado con los ojos vendados y un cartel

Actualidad 27 de abril de 2022 Por Los Primeros TV
“Que peleen sino, que corran”, dice el mensaje. La ciudad santafecina ya cuenta 90 asesinatos en lo que va del año. Qué hay detrás de los últimos crímenes.
LANXUQOMDFCWXIVARYO2UHOYHI
"Que peleen si no que coran" (sic), la nota hallada en un cadáver abandonado en la calle.

Este martes por la madrugada, se escucharon detonaciones en la calle Esmeralda al 900, del barrio Tablada. Al llegar, la Policía encontró el cuerpo de un hombre tendido boca abajo y la cabeza de lado. Llevaba vendas en los ojos y en su brazo derecho. Y, entre sus ropas, un cartel que rezaba: “Que peleen sino que coran” (sic). Nueve vainas servidas 9mm alrededor del cuerpo completaban la escena de un nuevo crimen mafioso en Rosario.

Aún catalogado como NN, fuentes del caso -en el que trabajan efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), junto a la fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Georgina Pairola- detallaron a TN que diferentes versiones indican que la víctima estaba vinculado con la venta de droga al menudeo en el sur de la ciudad, donde suena fuerte el nombre de Matías Nicolás César, más conocido como “Pino” o “Señor la Muerte”, muy cercano a Ariel “Guille” Cantero, jefe de Los Monos.

Se trata del homicidio número 90 en la ciudad santafesina en lo que va del año. Toda la provincia de Santa Fe acumula 136, una cifra que refleja la alta tasa de asesinatos de Rosario. Solo en abril se cometieron 30 crímenes.

    VWNMDBZJERDWTFLQHPERXBZMCQ
Un nuevo episodio de la guerra narco en Rosario: los Funes contra los Caminos


Una sangrienta serie de asesinatos con tintes mafiosos que habla de recrudecimiento de la guerra narco, principalmente, en la zona norte y oeste de la ciudad, entre dos clanes antagónicos, aliados a los grupos más poderosos: los Funes (asociados a Los Monos y a rené Ungaro) y los Caminos (vinculados a Esteban Alvarado).

Los grupos se disputan a fuego y sangre el control del territorio con epicentro en los barrios Ludueña y Empalme Granaderos. La escalada llama la atención porque el clan Caminos parecía manejar su porción del territorio sin registrar conflictividad.

Las fuentes señalaron que la mayoría de los asesinatos están ligados a la violencia narco y que se ordenan desde prisión, un aspecto de la problemática que intranquiliza y no logran controlar. Ese habría sido también el mecanismo que tuvo como víctimas a Marcos Máximo Caminos, de 28 años, y a su bebé Ciro de menos de un año.

Familiar de “Pimpi”, el jefe del clan y barrabrava de Newell´s asesinado en 2010, la figura de Caminos tenía importancia en la cadena de mando. Era portador de liderazgo territorial. En el allanamiento a su casa, tras el ataque sicario, los detectives encontraron drogas y armas. Tenía, además, antecedentes por narcotráfico.

   
Por esa razón, ese homicidio abre dos hipótesis: la primera está relacionada a un ajuste de cuentas por parte de la misma facción a la que pertenecía Caminos. Creen que no habría cumplido con algún asunto pactado. O bien, podría tratarse del objetivo final de sus principales rivales, los Funes y sus cómplices.

El ataque fue feroz: de una camioneta se bajaron cuatro hombres armados y acribillaron a Caminos que se trasladaba, en su Audi A4, junto a su pareja, a Ciro y a su pequeño hermano de 6 años, el único que pudo escapar de los tiros.

Sin embargo, algunos investigadores se muestran desconcertados y evidencian dudas por el incremento de homicidios y sus causas. También sobre la relación entre ellos.

Pero dos cuestiones quedan claras: el poder de fuego de las bandas y la ausencia de toda compasión en una nueva etapa de la guerra por la venta de droga en las calles de Rosario.

Encontraron arsenal que debía estar bajo custodia policial en uno de los barrios bajo fuego

4NPFUFRNWBDQDI5FUIGYRRD2HE
En un contexto de extrema violencia, efectivos de la Agencia de Inteligencia Criminal (AIC) realizaron un allanamiento en una vivienda de Garzón al 900. Los agentes contaban con información fehaciente que en ese lugar se almacenaban armas de fuego que serían utilizadas para distintos hechos violentos entre bandas antagónicas, balaceras, extorsiones e intimidación pública.

Efectivamente, encontraron un arsenal: una pistola marca Bersa calibre 22. una pistola marca Bersa modelo Thunder Pro cal. 40, Una pistola Calibre 9mm marca Bersa Thunder Ultra Compac Pro; Una pistola marca Bersa cali. 22; Una pistola marca Glock cal. 45; una pistola marca Glock cal. 9mm; una pistola marca bersa cal. 380; una pistola marca Bersa modelo Ultra Compac cal. 9mm; una pistola marca Taurus modelo PT 140 cal. 40; una pistola marca Taurus Modelo PT 917C cal. 9mm y una pistola marca Bersa modelo Thunder cal. 9mm.

Todas con sus correspondientes cargadores y 107 municiones de distintos calibres, una de ellas, con mira láser. Al menos, cinco de ellas debían estar bajo custodia de la sección Balística de la Jefatura de la Policía de Santa Fe.

 

agresion-playerojpgSe cansó de esperar y le dio un cabezazo a un playero



De acuerdo a investigadores que participaron del caso, una sola de las armas estaba con su numeración “limada”. Por esa razón, sospechan que no llegaron a ser utilizadas por las organizaciones criminales que se disputan el territorio.

Mientras, la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, a través de pericias, investiga si fueron usadas en algún hecho violento, se abre una incógnita más profunda: cuántas son las armas en Rosario que debían estar bajo resguardo y, en cambio, están en manos de las organizaciones narcocriminales.

En tanto, el Ministerio de Seguridad de la Nación espera que este mes se ponga en funcionamiento una unidad móvil para reforzar la seguridad. La medida, que anunció Aníbal Fernández, tras un pedido de auxilio del gobernador Omar Perotti, fue anunciada en septiembre de 2021.

Desde entonces, 2874 gendarmes realizaron tareas con el fin de incrementar la capacidad operativa contra los delitos complejos en Santa Fe.

Fuente: TN

Te puede interesar