Murió a los 79 años el entrenador Pedro Marchetta

Deportes 07 de abril de 2022 Por LPTV
Querible y carismático, primero fue jugador y luego DT. Dirigió a Racing, Independiente y subió a Central a Primera. Un repaso por su trayectoria
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Pedro Marchetta falleció este jueves por la madrugada a los 79 años de edad. Ex futbolista y ex entrenador, fue uno de los grandes personajes que tuvo el fútbol argentino. Dueño de anécdotas inolvidables y graciosas, era un tipo muy querible en el ambiente por su simpatía y esa infalible cuota de humor incluso en los momentos más serios.

Como jugador inició su carrera en Racing Club de Avellaneda. Allí estuvo dos años en Primera (1962 y 1963). Luego pasó por Gimnasia La Plata, Los Andes, Santiago Morning (Chile) y Deportivo Quito (Ecuador). Y se retiró en el club Ever Ready de Dolores.

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Luego arrancó su etapa más destaca en el fútbol: como entrenador. Arrancó en Los Andes en 1983, al año siguiente dirigió a Racing de Córdoba y en 1985 se hizo cargo de Rosario Central, que se encontraba en la B. Con el Canalla se consagró campeón y logró el ansiado ascenso a Primera División. Fue su punto máximo, su mayor logro como DT. Eso lo llevó a cotizarse y dirigir a Racing y a Independiente además de otros diez clubes argentinos y dos de Ecuador (Barcelona y Deportivo Quito).

Quedarán en el recuerdo sus numerosas anécdotas, algunas de ellas muy divertidas que lo llevaron a convertirse en un personaje simpático y especial para las entrevistas.

Acá, un decálogo de algunas de sus "ocurrencias"

1) Cuando asumió en Platense y enfrentó al plantel: "Muchachos, miren si no voy a entender que la situación es complicada que cuando estoy aburrido en casa pongo la tele y veo Los Simpsons, pero cuando estoy todavía más aburrido pongo un partido de ustedes".

2) Pedido a Horacio Carbonari, defensor de Central: "Petaco, escuchame bien: hoy pateá desde cualquier lado. En Español ataja un pibe que se llama Campagnuolo. Tiene apellido de mermelada. Si no hacés un gol sos un muerto".

3) Pedido a Darío Scotto, delantero de Central: "Scotto, te bajás del micro y empezás a patear al arco. Hoy ataja Angelucci, le tirás un colchón y es gol".

4) Sobre la "malasangre" que se hizo al dirigir a Platense: "Me quedaron dos by-pass de cuando dirigía a Platense. A uno le puse Erbín y al otro Irusta. Dos hijos de puta".

5) La anécdota con el arquero Antún: "Se me había lesionado el titular y este Antún andaba bárbaro en los entrenamientos. Se venía Español de López-Caballero, un equipazo que trabajaba muy bien la pelota parada. Perdimos 4-0 con cuatro cagadas monumentales de Antún. Al otro día, se me acercó en el vestuario: 'Pedro, le vine a decir que no cuente más conmigo, voy a largar el fútbol'. Le contesté: '¿Por qué no me lo dijiste ayer antes del partido, hijo de puta?', ja, ja…".

6) Cuando dirigió a Independiente y lo insultaban por ser de Racing: "Me recontra puteaban. Dicen que la platea San Martín del Monumental es la más difícil del mundo; yo te digo que peor es la de Independiente. Y eso que estuvimos 22 partidos invictos, eh. Recuerdo a un hombre en silla de ruedas, que venía todos los partidos y así perdiera, empatara o ganara por goleada, me gritaba: '¿Qué sabés hacer vos, Negro hincha de Racing?'. Un día, después de ganarle 2-1 a San Lorenzo, me harté y le contesté: “¿Sabés que sé hacer yo, paralítico y la concha de tu madre? ¡Sé saltar, ves, saltá vos si podés!', y me puse a saltar delante de él. ¡Qué locura, por Dios! (risas). Estuve pésimo, pero me había sacado. Y pensar que después yo tuve que andar en silla de ruedas…".

7) Sus consejos a Daniel Lalín: "¿Sabés la plata que le hice ganar a Lalín? Un día viene y me dice: 'Al Piojo López no lo podés poner más porque si no, hay que pagar una opción de 600.000 dólares'. Le dije: 'Si Racing no tiene plata, compralo vos'. Con el Chelo Delgado lo mismo: el Cruz Azul pidió 1.800.00 dólares. 'Compralo vos, que con estos dos vas a ganar cinco palos', le dije. Erré: ganó nueve palos verdes".

8) Su cruce con la barra de Belgrano: "Es la hinchada más cagona, dije. Generalicé al pedo, porque a mí me vinieron a insultar los de la barra, estuvo todo organizado. Un día se acercaron a la cancha y me apretaron: 'Te vamos a quemar la casa y te vamos a violar a tu mujer culiao', y yo levanté la lona y les dije: 'Ojo con la casa, eh', ja, ja... Los tipos se entraron a cagar de risa".

9) La anécdota con Mohamed y Amato: "Al Turco lo eché de Independiente, porque me hizo gestos cuando lo saqué en un partido. Yo venía cargado, porque tanto él como Amato vivían en los boliches y dormían en el auto en el estacionamiento del club, antes de las prácticas. Un día llegué y les golpeé el vidrio del auto, ¡el susto que se pegaron! Varios años después, me lo reconoció: 'Somos unos hijos de puta los jugadores”. Lo amo con toda mi vida al Turco, es muy simpático, una gran persona".

10) La anécdota con Carrario y Ruggeri: "Lo agarré y le dije: 'A Ruggeri tirale la pelota larga que es una cabina telefónica: pasás, ponés una ficha, hablás y seguís', jaja... El Cabezón lo conocía al pelotudo este de Carrario y entonces apenas empezó el partido lo veo a Ruggeri apoyándole la mano en el hombro y hablándole. Así varias veces. '¿Qué te dijo Marchetta de mí, qué te dijo?', le insistía. Hasta que le dijo. San Lorenzo nos ganó sobre la hora 2-1 y Ruggeri vino a gritármelo a la cara. Un crack el Cabezón, el último caudillo del fútbol argentino. Y Carrario, un cagón".

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