Alberto Fernández deberá buscar acuerdos con la oposición y Cristina por la renuncia de Highton

Política 06 de octubre de 2021 Por Carolina Yoldes
Ayer renunció la última mujer que quedaba en la Corte Suprema de Justicia. El máximo tribunal está con minoría ajustada. Claudia Sdbar, podría anotarse en la pelea.

Podría haber pasado hace tres años, cuando cumplió sus 75 y llegó así al límite de edad fijado por la Constitución para seguir en el cargo. Pero fue ayer. Cuando casi nadie lo esperaba, Elena Highton de Nolasco renunció a la Corte Suprema de Justicia y le entregó al Gobierno una poderosa carta de negociación, justo cuando no la puede usar. Imposible pensar en negociar un cargo de esta envergadura en plena campaña electoral. La salida de la única mujer que quedaba en el Máximo Tribunal reabre el debate por la ampliación de sus miembros.

El proceso para buscar al reemplazante de Higthon a partir del primero de noviembre es largo. Y requiere consenso. ¿Por qué? Porque ni siquiera este Senado con mayoría kirchnerista tiene los votos suficientes para imponer un nombre. Necesitan dos tercios de los votos y no los tienen. Mirar, sino, el caso del postulante de Alberto Fernández para la Procuración. Justo cuando empezaba a vislumbrar un desenlace positivo, Daniel Rafecas queda, ahora también, enredado en la telaraña de las negociaciones con la oposición.

Cómo sigue la sucesión de Highton de Nolasco en la Corte Suprema

Es complicado pensar ahora en nombres para suceder a Highton –quien supo tener una excelente relación personal con el Presidente–, pero nadie discute en que debiera ser una mujer; de otro modo, la institución judicial más importante de la Argentina quedaría integrada solo por hombres. Complicado negociar en singular. Hay quienes se inclinan, entonces, por retomar la idea de ampliar el número de miembros de la Corte, como sugirió el domingo el periodista Horacio Verbitsky.

Es el presidente quien debe postular un candidato, informárselo al ministro de Justicia, este firmar una resolución para abrir el periodo de 15 días para que se sumen adhesiones o rechazos, enviar luego un informe satisfactorio al Presidente y este, a su vez, elevar el pliego al Senado. Ahí, recién, comienza el proceso en la Cámara Alta, que entre comisiones y audiencias, demora no menos de veinte días con viento a favor. Todo esto, una vez más, si hay acuerdo. Y ese acuerdo, en el contexto actual, no es solo con la oposición, es también hacía adentro del oficialismo: entre Alberto y Cristina. Otra vez, el caso Rafecas, sirve de ejemplo. Y otra vez, ampliar la Corte aparece como un salvoconducto.

La jueza Elena Highton de Nolasco. (Foto: NA).
La jueza Elena Highton de Nolasco. (Foto: NA).

Higthon, que no había vuelto al Palacio de Tribunales desde la cuarentena decretada por Fernández en marzo de 2020, argumentó un “cambio de ciclo” y plantó bandera. Dejó la Corte con nuevo Presidente, una mayoría de tres que será ahora más complicada y un Ricardo Lorenzetti urgido por reconfigurar un esquema de poder que ya no existe. ¿Cuán urgente es encontrarle un reemplazante a Highton? ¿Y ampliar la Corte? A esta hora, en la política, nadie piensa que sea este un debate del 2021.

Casi como un ejercicio histórico, repasamos algunos nombres. Muchos de ellos conocidos y resistidos; otros más novedosos. Todos con patrocinio partidario. Y en esto último, es el radicalismo el que se siente con prioridad en la largada. La Unión Cívica Radical le reclama, aún hoy, al macrismo no haber participado en la negociación de los dos últimos ministros nombrados en la Corte: Carlos Rosenkrantz Horacio Rosatti, paradójicamente también los últimos dos miembros en presidir la Corte.

Por eso, el radicalismo presionará, ahora, por encabezar la negociación con el oficialismo. Es oportuno recordar la opinión del constitucionalista vinculado al radicalismo y participante de la llamada “Comisión Beraldi”, Andrés Gil Domínguez, para quien la Corte “debe tener nueve miembros hace mucho tiempo”.

Quiénes podrían anotarse en la pelea por el sillón que libera Highton de Nolasco

Van algunos nombres que podrían cosechar adhesiones de sectores dispares:

Claudia Sdbar, miembro de la Corte de Tucumán y presidenta de ese Tribunal hasta noviembre, fue un nombre que se escuchó alto cuando se buscaba reemplazante para Marcela Losardo en Justicia. De buena relación con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro de la Corte, Lorenzetti, podría anotarse en la pelea.

También podría hacerlo la jueza del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego, María del Carmen Battaini, de buena sintonía con el presidente Fernández. Más cerca del kirchnerismo que de la Rosada. Podría mencionarse a Alicia Ruíz, del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad e Buenos Aires.

El radicalismo podría insistir con dos nombres históricos: Hilda Kogan, miembro de la Corte bonaerense desde 2002 y participante de la “comisión Beraldi”, y Mónica Pinto, exdecana de la Facultad de Derecho de la UBA y quien ya intentó llegar a la Corte en 2014 con la salida de Raúl Zaffaroni.

Pero si el liderazgo político en Juntos por el Cambio tuviera correlato también en esta pulseada, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, podría querer también marcar sus candidatos. En ese caso, Marcela Delange y Marcela Basterra podrían tener alguna chance.


Fuente: TN


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