LOS PRIMEROS LOS PRIMEROS

19 de mayo de 2022


Por qué sigue siendo alto el número de muertes por COVID-19 en la Argentina

Durante la última semana, se registró un promedio de entre 230 y 300 fallecidos diarios en el país. Las razones que analizan expertos en infectología y análisis de datos

Actualidad 09 de agosto de 2021 Carolina Yoldes

La curva de casos confirmados de COVID-19 y la de fallecimientos en las diferentes edades ha bajado en la Argentina desde mayo pasado, aunque continúa siendo elevada en comparación con otros países de América Latina. El último reporte del Ministerio de Salud de la Nación informó este domingo 8 de agosto que se habían registrado 6.141 nuevos casos confirmados de la infección por el coronavirus. Los fallecidos desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020 son 107.459 personas. Durante la última semana, se reportaron entre 230 y 300 fallecidos diarios en promedio en Argentina, y expertos en análisis de datos y en infectología consultados por Infobae comentaron las razones que explican el alto número de muertos. 

“El número de personas fallecidas por COVID-19 está claramente con tendencia a la baja”, comentó a Infobae el doctor Javier Farina, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y jefe de infectología del Hospital de Alta Complejidad Cuenca Alta, en Cañuelas, provincia de Buenos Aires. El número de fallecimientos reportados está en relación al desarrollo de la situación epidemiológica en curso, señaló el experto. 

El doctor Farina dio una de las razones por la actual situación de fallecimientos. “La curva de fallecidos siempre acompaña la curva de nuevos casos diagnosticados, pero con cuatro semanas de diferencias aproximadamente”, explicó Farina, y afirmó que el avance del programa de vacunación llevó a que “se produjera un incremento marcado de argentinos con inmunidad que ha llevado al descenso de los fallecimientos”. 

Si bien hubo un descenso de casos y fallecimientos, “aún no hay que relajarse en los cuidados. La variante Delta puede ser la variable de ajuste para lo que viene”, advirtió el doctor Farina. En el reporte del domingo también se informó que se realizaron 50.696 testeos, con una positividad del 12,11%. 

En tanto, Soledad Retamar, científica del Grupo de Investigación en Bases de Datos de la Facultad Regional Concepción del Uruguay de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), comentó a Infobae una segunda razón sobre el promedio de fallecidos reportados: “Durante la última semana, se reportaron entre 230 y 300 fallecidos por COVID-19 diarios en promedio. “Dentro del total de fallecidos reportados por el Ministerio de Salud de la Nación el domingo, muchos de ellos son casos de muertes que ocurrieron más de 8 días antes. De todos modos, la cantidad de fallecidos diarios es coherente con los casos confirmados que se registraron hace un mes”. 

En la misma dirección, el físico Jorge Aliaga, de la Universidad Nacional de Hurlingham, que sigue los datos de la evolución del COVID-19 en Argentina, analizó el último reporte en comparación con los registros de los meses pasados. Desde el 1 al 7 de agosto, se registraron 1.585 fallecimientos. El 44% de esos fallecimientos se habían producido en julio; casi el 12% en junio, el 5% en mayo y un 5% durante los meses anteriores. Esto se debe a la demora en la carga de los datos dentro del sistema de salud. 

Por ejemplo, de los 158 informados como fallecidos el domingo 8 de agosto, 98 habían fallecido hace más de 8 días. “Se verifica que hay carga demorada de fallecidos de Neuquén, Provincia de Buenos Aires, y La Rioja. Por lo cual los números reales de fallecidos durante la última semana sería menor”, comentó Aliaga. 

Es decir, el 62% de los 158 muertos reportados el domingo pasado corresponden a fallecimientos que se produjeron antes de la última semana. Según Aliaga en base a los datos provistos por el Ministerio de Salud de la Nación y las jurisdicciones provinciales, los casos confirmados empezaron a bajar a partir de la semana del 9 de mayo en adelante. Luego se sumó la reducción de los casos de personas internadas en terapia intensiva y los fallecimientos.

Desde el inicio del brote, se llevaron a cabo 20.126.808 pruebas diagnósticas para esta enfermedad. A la fecha, se registran 241.675 casos positivos activos en todo el país y 4.669.761 recuperados. Si bien los casos de COVID-19 y las muertes han ido hacia la baja, la Argentina enfrenta el desafío de frenar la propagación de la variante Delta en el país, y de completar los esquemas de vacunación con las segundas dosis para impedir una posible tercera ola de contagios por la contagiosidad de esa variante. 

“Los fallecimientos por COVID-19 reportados recientemente reflejan la disminución de casos confirmados que viene ocurriendo en las últimas semanas y de internados en terapia intensiva. Mi impresión es que van a seguir disminuyendo en concordancia con el mayor porcentaje de vacunados que hay en el país”, sostuvo la doctora Elisa Estenssoro, asesora de la Escuela de Gobierno en Salud Floreal Ferrara, que depende del Ministerio de Salud bonaerense e integra el comité ejecutivo de la Federación Mundial de Sociedades de Terapia Intensiva. 

“La cantidad de camas de terapia intensiva ocupadas por pacientes con coronavirus en Argentina se mantuvo estable durante el fin de semana habiendo ya alcanzado valores similares a los del verano pasado”, indicó Santiago Olszevicki, bioquímico de la Universidad de Buenos Aires y analista de datos. 

La especialista Stenssoro, que forma parte de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), alertó que existe el riesgo de circulación comunitaria de la variante Delta como ha ocurrido en Europa, Asia y Estados Unidos. “Por la variante Delta, los casos podrían volver a aumentar y hay que ver qué pasa con los fallecimientos. Supuestamente, al haber más personas vacunadas, los fallecimientos no deberían subir mucho”, opinó Estenssoro. 

Días atrás, el Ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, había advertidó: “Es posible que los contagios actuales estén llegando a un piso y que puedan volver a subir. La tercera ola llegará y nos estamos preparando para eso”. Estimó que en la Argentina “puede ocurrir como en el Reino Unido, donde hubo muchos casos, pero de poca gravedad porque la mayoría de las personas están vacunadas”. 

En la provincia de Buenos Aires, 1.500.000 personas deben completar el esquema iniciado con Sputnik V y, para ello, entre el viernes 6 y sábado 7 de agosto, se cursaron 400 mil turnos para combinar con dosis de Moderna y AstraZeneca. “Sugerimos fervientemente que no lo hagan, pero si alguien no quiere recibir vacunas combinadas porque prefiere esperar el segundo componente de la Sputnik V, debe cancelar el turno”, detalló el ministro.


Fuente: Infobae


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