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Pobreza sin freno: ya alcanza a uno de cada cuatro argentinos

La proyección de la pobreza durante el segundo semestre de 2022 es alarmante. Alcanza a un cuarto de la población y afecta sobre todo a jubilados.

Política 25 de febrero de 2023 LPTV LPTV
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POBREZA SIN FRENO. Estiman que ya alcanza a un cuarto de la población.

Se trata de una foto dramática. La pobreza en la Argentina en el tercer trimestre del año pasado habría llegado a 39% en el total del territorio urbano del país y afectaría a 16,5 millones personas.

La indigencia, por otro lado, sería del 8,2%, o sea, estaría golpeando a 3,47 millones.

La conocida este viernes por la tarde es la primera imagen sobre la pobreza total urbana, que completa la totalidad de población en ciudades.

El Indec suele publicar sólo una radiografía de 31 aglomerados. Este último dato estimaba una pobreza incluso menor, de 37,8% para el mismo período.

El número sobre la pobreza urbana fue calculado por la consultora ExQuanti en base a los microdatos publicados por el organismo del tercer trimestre de 2022 del total urbano.

Pero, además, teniendo en cuenta un promedio de las diferencias históricas entre los terceros y cuartos trimestres (los terceros suelen ser peores que los cuartos) ExQuanti proyectó un estimativo del segundo semestre -en base a 31 aglomerados- de 2022, o sea, del cierre del año pasado.

El dato de pobreza oficial se conocerá el 30 de marzo y es en base a 31 aglomerados. La proyección de la consultora para el cuarto trimestre del año pasado es de 41,3%, lo que dejaría el cierre de 2022, con una pobreza de un 39,6%, lo que implicaría un fuerte avance.

En el segundo semestre de 2021, según el organismo, la pobreza llegaba de 37,3%. En el primero de 2022, fue de 36,5%. Según ExQuanti, en el tercer trimestre, la pobreza, como se dijo, fue de 37,8% en base a los 31 aglomerados. Mauricio Macri cerró su mandato en 2019 en 35,4%.

Se trata de datos que los especialistas ya intuían. El investigador del Cedlas Leopoldo Tornarolli venía advirtiendo que las canastas Alimentaria y Básica –los pisos de la indigencia y la pobreza- habían invertido la curva que mostraban en el pasado y crecían a ritmos más acelerados que el índice de inflación del Indec, lo probablemente determinaría la erosión social a fin de 2022.

Esa situación se extendió en el primer mes del año. La Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mostraron en enero una variación interanual de 108% y 109,8%, respectivamente. Ambas medidas superaron en el mes al nivel general del IPC del primer mes del año, que fue de 6%.

Tanto la CBT, como la CBA subieron un 7,2%. Para no ser pobre, una familia tipo necesitó $163.539, mientras que, para no ser indigente, esa suma fue de $72.043.

De hecho, la pobreza para el segundo semestre de 2022 llegaba a 39,6%, según calculó (con datos oficiales) el experto de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), Martín Rozada, quien además proyectó una tasa de pobreza de 40,5% para el semestre agosto 2022-enero 2023.

Los datos oficiales sobre los ingresos fueron malos en el tercer trimestre del año. Los ocupados urbanos de todo el país registraron una caída de 6,76% entre ese período del año pasado y el mismo de 2021. El ingreso medio en la provincia de Buenos Aires se hundió casi 10%.

En Córdoba y Santa Fe, los ingresos cayeron 1,21% y 1,01%, respectivamente, según el informe conocido esta semana sobre distribución del ingreso en todo el territorio urbano del país. En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, cayeron 8,12% anual en el tercer trimestre del año pasado.

Según el Indec, los salarios cayeron un 0,8%, en promedio, durante 2022. Si se abre esa estadística oficial, el sector privado registrado empató (0% de aumento); el público avanzó 2,1%, mientras que los asalariados informales perdieron 7,6%. El trabajo informal –sumado al de los cuentapropistas- es el que más creció en los últimos años de recuperación económica.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) estimó además en su último informe que los jubilados perdieron poder adquisitivo el año pasado.

“El poder de compra de los haberes jubilatorios del régimen general de Anses, atados a la movilidad jubilatoria, se redujo 5,6% año a año, mientras que para los haberes de los jubilados que cobran la mínima con aplicación de bonos la pérdida se moderó a 1,1% año a año”, estimó ese documento, que además agregó que el gasto en la Asignación Universal por Hijo vio una reducción de 10,4%, “como consecuencia de la reducción del valor de las prestaciones por la aplicación de la fórmula de movilidad”.

“El programa de Políticas Alimentarias se redujo 6,5% año a año debido a que la actualización del monto de la prestación no logró compensar la inflación”, estimó la OPC, que -sin embargo- señaló que el gasto se mantuvo frente a la inflación. No obstante, los pobres crecen. Esto se da básicamente, según comentan los expertos, porque el trabajo ya no alcanza para no ser pobre.

Según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) que coordina el sociólogo Agustín Salvia, la cantidad de trabajadores pobres llegó a fines de 2022 a 29,8%. En 2020, si se consideran a quienes habían perdido su empleo en la pandemia, había subió a 31,3%. En 2021 había retrocedido a 27,4%.

El año pasado, por la inflación y un mercado laboral menos dinámico y cada vez más precario, volvió a subir. Se trata de los mayores niveles para este número desde que la universidad comenzó a hacer su medición, allá por 2010. /La Nación

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