Inflación vs alimentación: miles de hogares saltean una comida

Actualidad 24 de octubre de 2022 Por LPTV
Un relevamiento nacional muestra profundos cambios en los hábitos alimentarios registrados en los últimos ocho años. El impacto de las variaciones de precios.
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ALARMANTE INFORME NUTRICIONAL La inflación impacta en la variedad y cantidad de alimentos que puede adquirir una familia en forma mensual.

Los hogares de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores) con ingresos de hasta $60.000 mensuales en la Argentina -desde este mes el Salario Mínimo Vital y Móvil es de $54.550- destinan un 67,89% a comer y, aun así, consumen 140,33 kilos de alimentos al mes en vez de los 168,4 kilos recomendados por la canasta nutricional del Indec. Y con una variedad de 21 productos, sobre los 53 indicados.

A medida que aumentan los recursos de esa familia tipo, el porcentaje gastado en alimentos decae hasta llegar a 38,66% en las que tienen ingresos de hasta $160.000, que quedan solo seis kilos abajo del volumen aconsejado.

En los hogares que cuentan con hasta $60.000 al mes, ocho de cada diez adultos no desayuna (82%) y tampoco 73% de los menores; 42% y 36% de ellos, respectivamente, no pueden almorzar; 74% y 79% no meriendan, y terminan la jornada sin cenar el 86% de los adultos y el 58% de los menores.

En el segmento de “carnes”, el nivel de ingresos más bajos se concentra en alitas, menudencias de pollo y carne molida; en “frutas y verduras”, cebollas, tomate envasado, papas y zapallo. Arroz, fideos secos, harina y polenta aglutinan el consumo de “harinas y legumbres”; algo de huevos y leche fluida y, del resto, aceite mezcla, caldos y azúcar.

Los datos se desprenden de un trabajo del Centro de Almaceneros de Córdoba en todo el país a partir de la Encuesta de Hogares del Indec. Para el trabajo se realizaron 4.800 encuestas -alternando telefónicas y presenciales – en las 23 provincias.

El informe repasa los “rápidos y profundos cambios en hábitos de alimentación” registrados en los últimos ocho años por el impacto de la inflación.

En primer lugar, destaca un corrimiento a segundas y terceras marcas (2014/2015), luego sobrevino el cambio de alimentos proteicos por hidratos de carbono (2016/2017) y desde 2021 hasta hoy hay una “reducción o supresión de ingestas de alimentos”.

En el primer semestre del año bajó levemente la pobreza, 0,8 puntos porcentuales, para ubicarse en el 36,5% de la población, pero subió la indigencia. Según el Indec, es indigente el 8,8% de los argentinos (2,6 millones), es decir, 0,6 puntos porcentuales más que en la medición previa. Proyectado a nivel país, son 4,1 millones de personas.

El trabajo del Centro de Almaceneros refleja que en ingresos de hasta $160.000 (equivalente a unos tres salarios mínimos), el 23% de los adultos no desayuna (14% de los menores no lo hace); 6% no almuerza (3% de los niños); 36% no merienda (cae a 22% en los menores) y no cenan el 27% y el 8%, respectivamente.

Hasta los $140.000 de ingresos mensuales (43% destinado a comidas, con una variedad de 53 productos), 30% de adultos no desayuna y 26% de los niños no lo hace. Para el almuerzo, los datos son 9% y 11%; para merienda, 47% y 32%, y para la cena, 34% y 17%, respectivamente.

A medida que se desciende en la escala de recursos, la radiografía es más compleja. Hasta $120.000 mensuales (destinan el 46,8% a comidas con 47 productos de variedad), el 47% de los adultos y el 42% de los niños dice no desayunar; 21% y 14% no almuerzan; 54% y 48% no meriendan, y saltan la cena el 42% y el 26%, respectivamente.

Entre los hogares de hasta $100.000 de ingresos por mes (usan 50,4% para cubrir alimentos con una variedad de 35 ítems), ya más de la mitad de los adultos no desayunan (54%) y no lo hace 49% de los menores; 26% y 18% no almuerzan; la merienda no corre para 62% y 56% y no cenan 54% y 33%, respectivamente.

En el penúltimo segmento, de hasta $80.000 mensuales (59,2% va a alimentos en 28 ítems), 66% de los adultos no hace el desayuno y tampoco 57% de los chicos; 35% y 27% pasan sin almorzar; 74% y 67% sin merendar y terminan el día sin comer 55% y 43%, respectivamente.

El reporte señala que los resultados “evidencian una marcada deficiencia alimentaria y deterioro nutricional” como consecuencia de “la notable reducción del poder adquisitivo”. “Estos resultados deben interpelarnos como sociedad y deberán ser motivo de profunda reflexión de las autoridades gubernamentales, que deberán ejecutar urgentes y sostenibles acciones, tendientes a garantizar la seguridad alimentaria de toda de la población”, agrega.

Fuente: La Nación

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