Juan Schiaretti aspiraría a la presidencia en 2023

Política 16 de septiembre de 2022 Por LPTV
Desde el entorno del gobernador Juan Schiaretti aseguran que septiembre será el mes clave donde comenzará a marcar presencia. Fin de gestión y una nueva etapa.
multimedia.normal.84ad151c33c74fc3.736368696172657474695f6e6f726d616c2e6a706567
Juan Schiaretti cumplirá su tercer mandato como gobernador en 2023.

Cuando falta poco más de un año para las elecciones presidenciales, varios nombres comienzan a circular como posibles candidatos para ocupar el "sillón de Rivadavia". Uno de ellos, es el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien según afirman desde su entorno, estaría definiendo su candidatura para 2023, si es que no está resuelta la idea desde hace algunos meses.

Lo que necesita, dentro de la estrategia de campaña es por un lado actuar en consecuencia, mostrarse, de levantar el perfil. Y en segunda instancia abrir el juego y extender su conocimiento fuera de la Córdoba, provincia donde concluirá su gobernación el próximo año. 

“Es el momento de salir a la cancha. Ahora. Antes de que termine septiembre”, afirmó un hombre de confianza del Gobernador. En el entorno del mandatario hablan de la “primavera schiarettista”, porque estiman volcarse a la escenario nacional cerca del 21 de septiembre, cuando arranca la nueva estación.

Levantar el perfil implica visibilizar la mayoría de las reuniones que tenga, aceptar entrevistas en los medios de comunicación nacionales y protagonizar una campaña electoral adelantada. Todo con el fin de instalar su idea y su nombre como una opción para gobernar la Argentina a partir de diciembre del 2023.

El gobernador de "La Docta" ha amagado en algunas oportunidades con la idea de competir a nivel nacional, pero nunca terminó de definirlo. Esto generó que muchos dirigentes políticos, sobre todo del peronismo, dejaran de creer en la posibilidad concreta de que juegue todas sus fichas para llegar a la Casa Rosada.

En esta oportunidad, no habría lugar para dudas ni amagues. Schiaretti quiere ser un actor relevante en la discusión electoral del año que viene. El objetivo central es ser candidato a presidente pero, sobre todo, impulsar el armado de una alternativa política que vuelva a hacer el intento de ensanchar el camino del medio.

Acercar posiciones

El mandatario lleva largos meses buscando acercar posiciones con diferentes dirigentes que están afuera del Frente de Todos y Juntos por el Cambio, donde aparecen nombres como el ex gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, el diputado nacional Florencio Randazzo, los principales líderes del socialismo santafesino y otros del peronismo disidente, que sobrevive en los márgenes del oficialismo.

Sin embargo, el grueso del armado político que proyecta se realizaría con funcionarios, legisladores, intendentes y gobernadores que hoy están bajo el techo de las dos coaliciones más grandes del país. La teoría del gobernador cordobés es que ambas se fracturarán antes del proceso electoral y perderán algunos de sus integrantes.

No es casual que en los últimos meses haya mantenido reuniones con dirigentes de la UCR como Martín Lousteau, Emiliano Yacobitti y Facundo Manes, o que haya dejado trascender encuentros con dos gobernadores importantes del peronismo federal como Omar Perotti (Santa Fe) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), ambos sin posibilidad de reelección en sus provincias.

La imposibilidad de volver a competir por la gobernación no es un tema menor para los cordobeses. Cerca de Schiaretti, que tampoco puede reelegir en su provincia, creen que esos gobernadores no pondrán en juego sus gestiones, lo que les permitirá estar menos condicionados a la hora de tomar decisiones sobre el rumbo electoral a nivel nacional.

“Juan piensa que se puede armar un esquema nuevo con una parte del peronismo que se descolonice del kirchnerismo y una parte del radicalismo que se descolonice del PRO”, aseguró un dirigente de extrema confianza del mandatario cordobés, que alimenta la teoría de que las coaliciones grandes sufrirán bajas en el camino hacia las elecciones presidenciales.

El mapa electoral que tiene Schiretti en la cabeza posee algunas definiciones sobre el movimiento de sus rivales políticos, aunque en los hechos aún no se verifiquen. El Gobernador cree que Mauricio Macri volverá a ser candidato a presidente y que el kirchnerismo, sea con Cristina Kirchner como candidata a presidenta o no, se autoaislará del escenario nacional, para fortalecer su estructura en la provincia de Buenos Aires.

Desde hace algunos meses dos integrantes de la mesa chica de Schiaretti mantienen reuniones en Buenos Aires con legisladores, sindicalistas, empresarios y dirigentes de base con dos objetivos concretos: tener el termómetro de cómo está la situación en los distintos frentes políticos, y dejar correr cuál es la idea que tiene el gobernador cordobés para su proyecto nacional.

Esas dos personas son Alejandra Vigo y Carlos Gutiérrez. La primera, su esposa y actual senadora nacional por Córdoba. El segundo, un histórico compañero de militancia, ex ministro de Agricultura y hoy diputado nacional dentro del interbloque Federal, donde están Graciela Camaño, Alejandro “Topo” Rodríguez, Florencio Randazzo, Mónica Fein, Enrique Estevez, Natalia de la Sota e Ignacio García Aresca. Los antigrieta.

En esa mesa chica también está el secretario general de la gobernación y actual ministro de Obras Públicas de Córdoba, Ricardo Sosa, hombre que está más cerca de la gestión en la provincia. Esos tres dirigentes son el núcleo duro. Luego hay un segundo anillo de funcionarios e intendentes que conforman el mundo schiarettista.

Lo que deja en la provincia

Schiaretti tiene en claro que el modelo cordobés está agotado. Son 23 años de un proyecto en el que él y José Manuel De la Sota se alternaron en la conducción de la provincia. El ex gobernador tuvo tres períodos: 1999-2003, 2003-2007 y 2011-2015. El actual mandatario encabezó la misma cantidad de gestiones: 2007-2011, 2015-2019 y 2019-2023.

El espacio necesita una renovación y el nombre para realizarla es Martín Llaryora, actual intendente de la capital y el próximo candidato para competir por la gobernación. Aún no hay un rival definido del otro lado de la vereda, aunque en el peronismo cordobés solo especulan con dos nombres: Luis Juez y Rodrigo De Loredo.

En la gobernación miran con especial atención los movimientos del diputado radical, que está recorriendo la provincia. Piensan que en el mano a mano es más difícil ganarle a De Loredo que a Juez. De todas formas, saben que la elección del año que viene será muy ajustada. Sea cual sea el rival. Llaryora se abrazará a su gestión en la capital, que tiene una buena aceptación y que será su sostén para jugar por la gobernación.

Una candidatura nacional de Schiaretti contendría de mejor forma la candidatura de Llaryora y, según entienden en el entorno del gobernador, lo impulsaría hacia arriba al actual intendente. Es decir, que una jugada nacional, aún con un moderado impacto en el escenario electoral, le permitiría cuidar el proyecto local. Schiaretti, según las encuestas que consumen, ganaría la elección presidencial en su provincia.

Llaryora expresa la continuidad con cambios. Es el nuevo eslabón de esa extensa cadena que empezó a construirse a fines de los años 90′. El modelo cordobés es el que Schiaretti quiere trasladar al resto del país. El inconveniente que encuentra por delante es la construcción de una plataforma electoral que tenga volumen político. Una estructura consistente que pueda sostenerlo. Hoy no existe. Empezó su proceso de formación.

Noticia relacionada

arton128093Jaldo ratificó que los comicios provinciales serán en junio

Te puede interesar