Desde hace años, el camping de la UNT, donde está el lago artificial de San Javier, se encuentra cerrado al público. El lugar no está apto ya que el quincho está destruido, al igual que los merenderos. 

Según han afirmado desde la universidad, la situación era riesgosa por la caída de ramas de los árboles de la zona. Es por eso, que hace dos años, el gobierno provincial autorizó la tala de los eucaliptus y araucarias que había en el terreno. 

Desde la UNT comentaron a Los Primeros que trabajarán para la recuperación y reapertura del lugar.